CLAVES PARA MEJORAR  EL RENDIMIENTO ESCOLAR

 

“A mi hijo le han quedado dos para Diciembre. En 6° aprobó por los pelos, y ahora en 7°, ha dejado dos asignaturas. ¿Podrá cambiar y empezar a sacar mejores notas en 8°, le podemos ayudar?” Sí, por su puesto. Hay que comenzar desde el principio, motivarle, observar sus dificultades, reflexionar sobre el ambiente familiar y sobre todo, hacerle responsable y consecuente de sus actos.

Quizás tu hijo esté ahora estudiando para recuperar esas asignaturas pendientes. El que le repitas continuamente "ponte a estudiar", es poco. Tienes que pensar sobre otras circunstancias que le pueden afectar. Una vez que apruebe estas asignaturas, deben enfrentar el próximo grado como un tiempo de recomenzar, máxime si no ha conseguido ser promovido y tiene que repetir. No importa, no es un fracasado, tiene posibilidades de cambiar y conseguir ser un buen estudiante y lograr éxito académico.

Todos deseamos que nuestros hijos lleguen a ser personas maduras, capaces de tomar decisiones y afrontar sus consecuencias, en definitiva adultos responsables y felices. Qué duda cabe que la formación escolar de nuestros hijos es un ingrediente nada despreciable para tan ambicioso proyecto.

Educar en forma integral

El papel de la familia es determinante en el desarrollo de la personalidad de cada hijo, también en el éxito académico. Si nos preocupa mucho su rendimiento escolar, lo primero que tenemos que tener claro es que no es lo más importante, aunque parezca un contrasentido. Igual que cuando ejercitamos sólo una parte de nuestro cuerpo se atrofia las demás, no podemos preocuparnos sólo en una faceta de la vida de nuestro hijo, en este caso, los estudios. Tenemos que pararnos a pensar cómo le estamos educando en otras facetas de su personalidad, no solamente en los estudios. Así, para educar de forma integral también nos preocupamos y ocupamos de otros aspectos, porque en materia de formación y educación, todo está relacionado, algunas cosas influyen en otras.

¿Cuáles son esos aspectos?

  •          Educación en valores. Responsabilidad en encargos de la casa y fuera de ella. Si tienen hábitos de colaborar en casa ganarán en habilidades sociales, serán más trabajadores, solidarios, eficaces, y como consecuencia, tendrán una mayor autoestima al verse resolutivos, algo que les ayudará en sus estudios.
  •      Autoestima y buen apego entre padres e hijos. Más que criticarles o castigarles por los objetivos no cumplidos sobre los estudios y otras facetas, hay que fomentar y motivar por los objetivos alcanzados.
  •        Actividades sociales. Tiempo libre. Administrar su tiempo es vital. Es normal que nuestros hijos sólo busquen divertirse, están en la edad. De ahí lo importante que es enseñarles a pasarlo bien, el saber disfrutar de nuestro tiempo libre es una virtud.
  •          Los amigos. Los amigos ahora son lo primero, antes que la familia y los estudios, se pasan el día con ellos y siguen en casa por teléfono, móvil, chats, internet... Su vida social se centra casi en exclusiva en la escuela. Es muy común ver que chicos estupendos bajan en sus calificaciones por frecuentar "amistades peligrosas". Los padres no podemos elegir los amigos de nuestros hijos, pero sí el ambiente donde se forjan las amistades: el tipo de colegio y la formación que se imparte, el equipo deportivo, el club... Según sean sus amigos así van a ser nuestros hijos y sus estudios. 
  • Estudio. Hábitos y técnicas de estudio. Pero ¡si ha perdido hasta el recreo!». Cuando los padres se preocupan por los malos resultados de sus hijos, deben preguntarse, entre otras cosas, qué encargos tienen dentro de casa, si salen con amigos, cómo son esos amigos, qué programas de televisión ven y cuanto tiempo, si pasan mucho tiempo frente al computador... Normalmente aplican algunas "técnicas de estudio" que le ayuden a memorizar.

Pero si educamos a nuestros hijos dentro de unos valores, estamos poniendo los cimientos para construir una personalidad equilibrada, generosa, con espíritu de superación, que valora el trabajo como medio de crecimiento personal y mejora de la sociedad. Y como consecuencia, les estaremos proporcionando las herramientas para estudiar y aprender mejor, que se verá reflejado en sacar buenas notas

¿Quieres pasar de hijo con desempeño bajo a hijo con desempeño alto y superior?

Quizás seas uno de los padres que piensa: 'Ya me lo sé'; o quizás no. En cualquier caso, recorta este cuadro y ponlo en el corcho de la mesa de tu hijo, para que lo recuerden ambos una vez que comience el año escolar.

  •         Dedicar un tiempo al estudio todos los días. Hora y media diaria en la primaria y tres horas en el bachillerato, aunque no se  tengan deberes. Siempre se puede repasar la lección.
  •       Poner hora fija. Toda la familia trabajando en las horas de estudio. Esto es crear ambiente de estudio en casa. Los padres podemos aprovechar para hacer cosas de casa o trabajo, los hermanos pequeños "sus deberes" (colorear, recortar...). Si los hermanitos o los papás están viendo la tele, la radio está a todo volumen, los pequeños jugando... Entonces parece que "la tarea" es una condena.
  •         Tener una habitación fija para trabajar. Sin teléfono, sin TV, sin computador, sin radio, bien sentados con mesa apropiada. No se estudia en la cama, ni recostados en el sillón, bajo las cobijas calentitas...ya que entonces entran ganas de todo menos de estudiar.
  •      Orden en las tareas. El orden exterior, tener la mesa de estudio limpia y despejada, ayuda al orden interior, a la hora de memorizar, comprender. En el estudio-trabajo conviene empezar por la materia de mediana dificultad, se pasa a mayor dificultad y por último la de menor esfuerzo.
  •           Conocer cada día lo que le toca estudiar a tus hijos y los exámenes. Debemos estar muy al corriente de sus exámenes y sus trabajos.
  •        Que hagan solos los deberes. En el bachillerato ¡ya pueden hacerlos solos! Deben haber empezado en 3° de primaria. Sólo intervenir cuando no haya más remedio, hacerlos razonar.
  •        Acudir al profesor particular como último recurso. Para ello consultarlo con el profesor. Los niños que se acostumbran al  profesor particular, se esfuerzan menos y se distraen más en clase, "porque ya se lo explica luego el "profe" en casa... "
  •             Fomentar la satisfacción del trabajo bien hecho. Sobre todo cuando son un poco "difíciles", les hace ganar en autoestima.
  •        En los conflictos de clase no estar siempre de parte del profesor, ni siempre de parte de nuestro hijo. De entrada debemos tomar al profesor como nuestro principal aliado, dando por hecho su profesionalidad. Con los compañeros, lo mejor es no intervenir directamente, sino darle a nuestro hijo las herramientas suficientes, para que se sepa desenvolver.
  •       No magnificar los problemas. Cada grado es diferente. Hay profesores buenos y no tan buenos, y es muy educativo para nuestros hijos tratar con todo tipo de personas.
  •        Paciencia con los continuos conflictos dentro de casa. Los continuos enfrentamientos entre hijos adolescentes y padres, sólo son  un pulso con el que el adolescente busca poner los límites. No podemos ceder ante sus “berrinches”.
  •         Ver sus capacidades y pedir lo que puede dar. Desempeño superior, si puede sacarlo y desempeño básico, si no llega a más. Fomentar la asignatura en la que mejor le va.

Para pensar…

  •        No le digas a tu hijo que es un desastre. Motívale. Valórale. El puede estudiar mejor, concentrarse más. Habla con él de sus dificultades y busquen entre todos, cuáles son las dificultades reales que tiene ante el estudio.
  •      Habla con el profesor con sinceridad. Él le conoce en clase y ustedes en casa. Observar si está desmotivado por algún problema con amigos, con el profesor, etc. Poner medios y preguntar cómo puede aprobar o sacar mejor nota en las asignaturas en las que tiene mayor dificultad.
  •        La lectura, como siempre, mejora el rendimiento escolar. Tus hijos tienen que entender que es una actividad muy ligada al estudio en lo referente al nivel de expresión y comprensión oral y escrita.
  •     No te obsesiones por tener hijos “megacualificados”, donde solo caben los currículum "diez". No queremos ratones de bibliotecas sino hijos felices. Ahora bien, donde pueda sacar un diez porque se le facilita, que lo saque.
  •          Pregunta en el colegio sobre ciertas técnicas de estudio (subrayado, esquema, memorización) y comprueba que tu hijo las está aplicando.
  •       Los padres no debemos hacer a nuestros hijos blandos, ni demasiado exigentes. La palabra cansado la debemos borrar del vocabulario. Uno no saca buenas notas cuando se cansa. No deben sentirse víctimas. Si él ha realizado horas de estudio de verdad, si han comentado la asignatura, si le has preguntado, si hay buen ambiente en casa, lo normal es que saque buenas notas; pero si no lo consigue, resalta más su esfuerzo personal.

… y actuar

  •       Comenzar el grado informándose sobre las materias, los exámenes, las dificultades que puede tener en el aprendizaje de cada asignatura, los refuerzos que le pueden ayudar a tu hijo. No esperes a octubre. Desde el principio del año puedes hablar con los profesores de las asignaturas que le cuestan más a tu hijo.

     Confiamos que estas sencillas recomendaciones les sean de utilidad en sus hogares, no solo cuando para sus hijos o hijas               presentan alguna dificultad escolar, sino para aplicarlas como hábitos positivos que favorecen las dinámicas familiares

 

Fraternalmente, en Cristo y De La Salle,

 

Nelsy Jaimes Ortiz

Psicóloga

 

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